La historia vocacional de cada hermana es diferente. Sin embargo, la aventura siempre comienza con un encuentro personal con el Señor Jesús, con escuchar su voz, su invitación a seguirlo. Luego llega el momento del primer SÍ y la búsqueda del carisma (la congregación específica) a la que Dios nos llama. Esta es la etapa del discernimiento inicial. Es bueno contar con un buen compañero en este camino (un director espiritual, un confesor, alguien con experiencia en la vida espiritual) que pueda ayudarte a discernir tu vocación.
Luego viene la etapa del aspirantado. Es el momento en que la persona interesada en la vida religiosa establece contacto con una congregación específica y es aceptada para el primer período de prueba. Durante este tiempo, aprende sobre el carisma de la congregación, su misión, historia y costumbres. Vive en una comunidad religiosa para vivir en sus carnes la vida religiosa desde dentro, aprendiendo a vivir según su ritmo. En nuestra comunidad de Benicàssim, Marta (de Torreblanca) ha estado viviendo esta etapa de vida y vocación durante varios meses. Os compartimos nuestra alegría al anunciaros que Marta desea continuar su camino en Nazaret y acaba de solicitar la siguiente etapa de formación. Por lo tanto, en septiembre, Marta comenzará su postulantado. Durante el postulantado, la vida religiosa se explora de manera más intensa. Las postulantas participan en la misión, el apostolado y todas las actividades dentro de la comunidad. En el caso de nuestra Congregación, las postulantas también aprenden uno de los dos idiomas principales de la congregación (polaco u inglés). El postulantado, que dura más o menos un año, es una etapa importante de preparación para el noviciado.
Además, hace pocos días, la hermana María Montserrat, de Valencia, comenzó su formación de noviciado. La hermana María Montserrat pasó parte de su postulantado en Benicàssim y luego fue a Roma. Tras un curso intensivo de polaco (en Polonia), ingresó en el noviciado polaco. La formación del noviciado dura dos años y prepara para los primeros votos religiosos: castidad, pobreza y obediencia.
Compartimos con vosotros nuestra alegría, ya que tras ocho años de misión en España por fin estamos viendo los primeros frutos en vocaciones españolas. Sin duda, hay muchos jóvenes que buscan su camino, que oyen la invitación de Jesús y tal vez dudan en responder a la llamada. Junto con la hermana María Montserrat, Marta y otras hermanas que siguen al Señor en diversas partes del mundo recorriendo el camino de la formación inicial, os decimos: ¡Ánimo, no tengáis miedo! Jesús no os quitará nada. Al contrario, os dará cien veces más. Ven y mira, comprobadlo vosotras mismas. Si necesitáis ayuda para discernir vuestra vocación, nosotras os podemos acompañar, no solo con la oración. Contáctanos sin compromiso.





