Peregrinación a Caravaca de la Cruz

Del 16 al 18 de marzo, hicimos una pequeña peregrinación comunitaria a Caravaca de la Cruz. Nos alojamos en la acogedora hospedería del Carmen de los Padres Carmelitas. Caravaca nos cautivó por muchas razones. Es una sensación increíble poder caminar tras las huellas de los santos; allí, en modo especial, las de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila. Caravaca también ofrece un encuentro con la gran historia de España, con tradiciones religiosas aún vivas y cultivadas en las familias. Pudimos comprobarlo al conocer a las personas que justo en estos días estaban preparando las imágenes para las procesiones de Semana Santa, así como durante la catequesis infantil en la parroquia. Nos conmovió la amabilidad de la gente y la belleza del paisaje. Pero Caravaca es, sobre todo, el Santuario de la Reliquia de la Cruz. Fue allí donde pasamos mucho tiempo en oración y reflexión… ¿Se podría imaginar una mejor preparación para la Semana Santa? Regresamos a Benicàssim renovadas por la nueva hermosa experiencia española. Y con inmensa gratitud a los Padres Carmelitas (especialmente al Padre Ángel) y a la gente de Caravaca (especialmente a Paco y a su familia).